Hablamos mucho de las ventajas de la construcción sostenible. Como decíamos hace tiempo parece que «ahora está de moda». Pero, ¿es cierto que es una moda actual? Lo cierto es que no, esta moda no es tan nueva. Hace ya mucho tiempo que la calificación energética de los edificios es una realidad. Y esta realidad no ha venido de la nada, o de una moda puntual. Su razón de ser tiene que ver con el Documento Básico de Ahorro de Energía. Uno de los componentes fundamentales del Código Técnico de la edificación. Hoy explicamos lo que supuso en su día la aparición del DB-HE en la construcción.

Documento Básico de Ahorro de Energía, DB-HE

Sin ninguna duda el Código Técnico ha supuesto un antes y un después en la construcción en nuestro país. Se trata de la mayor vuelta de tuerca dada nunca antes a la construcción. La forma de entender la edificación cambió radicalmente con la entrada en vigor de esta norma. Proyectar y construir edificios desde ese momento es diferente en nuestro país. Y se lo debemos entre otras cosas al Documento Básico de Ahorro de Energía, (DB-HE) del Código Técnico.

Ponernos en situación

Para entender un poco el contexto de cómo llegó el DB-HE a nuestras vidas debemos ir hacía atrás en el tiempo. Año 1997 un grupo numeroso de países ratifican el denominado Protocolo de Kioto. A partir de ese momento las diferentes naciones con mayor o menor seriedad se lanzan a intentar cumplir sus compromisos. La Unión Europea quizás es de las más coherentes con los acuerdos comprometidos. Así las cosas se lanzan al compromiso 20/20/20. Este compromiso tiene por objeto el control de la emisión de gases invernaderos en la Unión Europea. Muchos son los sectores productivos señalados, entre ellos la construcción y edificación.

Compromiso 20/20/20 ya es pasado

Resumiendo el compromiso 20/20/20 tenía dos objetivos y un plazo. El plazo era el actual año 2020. Los dos objetivos, ambiciosos desde donde se partía, eran reducir en un veinte por ciento el consumo de energías primarias y emisiones de gases responsables del efecto invernadero. Y al tiempo aumentar en un veinte por ciento el uso de las energías renovables. Para ello entre otras muchas cosas se apostó por la eficiencia energética de los edificios de nueva construcción. También por la adecuación de los ya existentes con este objetivo.

El compromiso 20/20/20 es ya pasado, existe sobre la mesa la agenda 30/30/30. Que se pretende sea el próximo compromiso de la Unión Europea. Veremos el recorrido del mismo en los próximos meses sin duda. La explicación del 30/30/30 es sencilla, la próxima década se debe llegar 30% en los dos objetivos ya abordados anteriormente.

Documento Básico de Ahorro de Energía

DB-HE, gases invernadero en la edificación

Al afrontar el compromiso 20/20/20 trajo una serie de Directivas de la UE. Su fin era regular las emisiones de efecto invernadero, algunas de ellas relativas a la edificación. Como todos sabemos algunas de las directivas de la UE son obligatorias y otras no. Las relativas a este tema son vinculantes para todos los Estados miembros. Esto significa que los Estados deben modificar su legislación para cumplir con ellas. Medidas como restringir demanda y consumo de energía, otras sobre la rehabilitación, renovación urbana o regeneración, se implementaron en nuestra legislación.

Leyes como la Ley 38/1999, de 5 de noviembre, de Ordenación de la Edificación tuvieron que ponerse al día. Ésta con la aprobación del Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo, por el que se aprobó el Código Técnico de la Edificación. Leyes de nueva creación como la Ley 8/2013, de 26 de junio, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Todas ellas llevaron a las modificación del Documento Básico de Ahorro de Energía, (DB-HE) del Código Técnico.

Los cambios del DB-HE

¿Qué cosas fueron las que se  modificaron con el DB-HE? Algunas de ellas han sido cambios inmediatos y de obligado cumplimiento en nueva edificación. Los espesores y calidades de los aislamientos térmicos. Aumentando tanto el espesor como la calidad del material usado para cumplir norma. Una batalla sin cuartel para eliminar lo máximo posible los denominados puentes térmicos. Pensar mejor los huecos de las edificaciones. Con el objetivo de conseguir bajas transitancias térmicas. En definitiva la reducción máxima de pérdidas energéticas. Para ello el estudio de la envolvente térmica es crucial. En dos vías de trabajo, la transmitancia y la estanqueidad del conjunto.

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